Sentarse quieto en clase es un desafío para muchos niños hoy día ¿qué solución se tiene?

A principios del siglo XX, el educador progresivo John Dewey desató una serie de famosas acciones como el “mover los escritorios del piso”, argumentando que la calidad de la educación se deriva de la experiencia.

Hoy, tanto los educadores como los investigadores han llevado el pensamiento esclarecido de Dewey un paso más allá al reconocer que el movimiento, no solo alienta la actividad y desalienta el comportamiento sedentario, sino que también mejora la capacidad de los estudiantes para participar en el aprendizaje.

No sé tu si creas en estas teorías pero, desde que mi hijo el más pequeño nació… es un niño en constante movimiento.

Hoy que va ya a la escuela primaria, es prácticamente difícil que se quede sentado por un largo periodo de tiempo.

De hecho, cuando hace su tarea en casa o alguna actividad, toma varias posturas y todas ellas implican el moverse.

Incluso, he notado que la mejor forma en la que aprende es así.. hablando-moviéndose de otra forma se aburre rápidamente.

Lo interesante es que no tiene trastorno por déficit de atención (TDA), sencillamente es un niño sano que le gusta moverse.

Obviamente, cuando tiene que estar sentado y callado lo hace y pone atención, pero no es su mundo, no es su ideal, no lo disfruta en lo absoluto.

En este contexto vemos que durante décadas, los estudiantes han pasado la mayor parte de su tiempo en clase sentados en muebles que restringen el movimiento, de hecho así me tocó a mí… sentada, calladita y con la vista al frente.

Hoy cuando visito el colegio de mis hijos veo que las cosas empiezan a cambiar, en donde sus bancas escolares pueden perfectamente estar al final del salón mientras ellos realizan sus actividades en movimiento.

Así que las cosas están comenzando a cambiar gracias a las nuevas tendencias pedagógicas, a las nuevas disposiciones en los colegios y gracias también, a los nuevos tipos de mobiliario escolar que propician el movimiento.

Por ejemplo, aún vemos que existen asientos tradicionales en el aula que son rígidos, estáticos y restrictivos cuando se trata de permitir el movimiento y, para algunos estudiantes, permanecer sentados durante horas es un verdadero desafío.

Para este tipo de estudiantes, algunos de los cuales pueden tener problemas de aprendizaje como el TDA, el trastorno por déficit de atención / hiperactividad (TDAH) o incluso los trastornos sensoriales de percepción, el tener la capacidad de moverse libremente es de importancia crítica cuando se trata de ser capaz de enfocarse en el trabajo dentro del aula.

Sin embargo, muchas escuelas todavía pretenden domesticar los movimientos físicos de los estudiantes, en lugar de incorporarlos al proceso de aprendizaje.

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FUENTES: YouTube, Mobiliario , Canva