Trabajo nocturno

Brenda y yo somos amigas desde la universidad y desde entonces no nos hemos separado pues tenemos la suerte de continuar trabajando juntas en el hospital de la mujer solo que yo estoy en el área de recién nacidos puesto que adoro a los bebés es algo que disfruto tanto, tener un bebé en mis brazos son una de las cosas que hace que la vida tenga un valor agregado o al menos para mí, y ella se encuentra en el área de maternidad, pero aun así siempre estamos juntas incluso tenemos el mismo horario, el turno de la noche así compartimos el auto yo paso por ella ya que las dos hacemos casi el mismo trayecto, de ese modo ahorramos y no contaminamos; ella aun es soltera y sin compromisos; mientras que yo ya soy madre de unas hermosas gemelas por lo cual debo descansar unas horas antes de tener que recogerlas por las tardes de la guardería donde por cierto, esa mañana no las recibieron debido a que tenían fiebre de modo que mi esposo llamo a su jefe para avisar que llegaría más tarde y me acompaño al pediatra; este las reviso y les receto su debido paracetamol pues no era nada grave solo el efecto de sus vacunas y al llegar a casa mi madre estaba parada afuera esperándonos muy preocupada, me apoyo todo el día a cuidarlas además me dejo dormir unas horas para reponerme dado que las nenas estaban mejor y ya no lloraban, por la tarde las bebés ya estaban completamente bien sin síntomas ni molestias de ningún tipo pues ya se les había pasado el efecto por lo cual decidí ir a trabajar como cada noche a pesar de haber dormido muy poco tiempo no quise faltar aunque que si necesitaba descansar no lo hice.

El martes por la noche hubo mucho trabajo pues once madres darían a luz más las cuatro que llegaron en la madrugada estábamos totalmente saturadas aunque afortunadamente solo recibimos la llegada de once bebes fue un turno bastante agotador por lo que al salir del hospital optamos por no ir a desayunar como todas las mañanas pues ambas deseábamos llegar a dormir a nuestros hogares eran las seis de la mañana y Brenda estaba enterada de lo complicado que fue el día anterior por lo que se ofreció para conducir, yo le agradecí mucho su oferta y le entregue las llaves, introdujo la llave en la ranura luego le dio la vuelta pero el auto no funciono, lo intento varias veces más y luego yo también trate de encenderlo pero fue imposible, tuvimos que viajar en transporte creo que estábamos más cansadas que de costumbre, porque ninguna platico nada durante el trayecto sin darnos cuenta nos quedamos dormidas, desperté solo porque sentí un movimiento muy brusco entonces voltee a todos lados no sabía dónde nos encontrábamos y tampoco podía ubicar el rumbo que llevaba el camión solo pude leer a lo lejos un anuncio que decía venta de señalamientos viales, de inmediato sentí que me desespere un poco, rápidamente desperté a Brenda y ella me calmo ya que afortunadamente si conocía, nos bajamos de ese trasporte y tuvimos que usar dos diferentes combis más para regresar a nuestro destino nos quedamos dormidas por mucho tiempo tanto que casi llegábamos a la base del camión.

 

Definitivamente esa noche no debí de haberme presentado a trabajar pues me sentía exhausta y con ganas de llorar lo único que me alegro mi mañana fue llegar a casa y ver el hermoso rostro de mis pequeñas pues ellas compensan cualquier mala noche.

 

Referencia: Vía DF, YouTube, Señales Vimar